Ir al contenido principal

Entradas

Destacados

Muerte en la oscuridad

  L a oscuridad era absoluta, densa, como si el aire mismo se hubiera vuelto opaco. Aldo, era el apelativo con que el mundo lo conocía, intentó mover la cabeza, pero el espacio era demasiado estrecho; apenas pudo girar los ojos antes de que un dolor punzante le atravesara las sienes, pero no era tan lacerante como la confusión que existía en la cabeza en su intento de entender la realidad... y… entonces lo vio. Un haz de luz, delgado y cruel, se filtraba desde lo que parecía una pared, y caía directamente sobre su rostro. No iluminaba el lugar, solo sus ojos. Era una luz inmisericorde, suficiente para recordarle que aún estaba vivo. El jazz sonaba a lo lejos, con una melodía de Miles Davis fácilmente reconocible para él “On the Champs Elysees". No sabía de dónde provenía la música, pero reconocía el ritmo: lento, elegante, casi burlón. Le recordó las noches en que hablaba de vinos con voz engolada, describiendo aromas que nunca había aprendido a distinguir. Sonrió con di...

Entradas más recientes

Cuentos de Chimenea I

La sombra interior (Una confesión desde la sombra)

¿Son posibles las verdades absolutas o todo es relativo?

El Sommelier

El por qué de la Filosofía